Bodega de trigo en Ouspenski

Industrial

Nuestro compromiso con la calidad del producto en Rusia es tal que Sucden ha desarrollado capacidades avanzadas de producción para complementar nuestras instalaciones agrícolas. Ahora contamos con dos ingenios azucareros en la región de Lipetsk, el ingenio de Dobrinsky y el de Elets, el ingenio Atmis Sakhar en la región de Penza y el ingenio azucarero Tbilisky en la región de Krasnodar.

Capacidades avanzadas

La participación directa de Sucden en el procesamiento del azúcar en Rusia comenzó a finales de los años noventa. Nuestra introducción continua de tecnologías avanzadas en las tres plantas nos ha permitido aumentar la ingestión de remolacha azucarera. Después de la adquisición del ingenio azucarero de Elets en el 2019, uno de los tres ingenios más importantes en Rusia con una capacidad de procesamiento de diez mil toneladas de remolacha azucarera por día, ahora contamos con cuatro plantas de manufactura avanzadas con una capacidad anual de alrededor de 4.750.000 toneladas. Del mismo modo, la producción resultante de azúcar ha aumentado de 110.500 toneladas a 710.000 toneladas.

La sostenibilidad es igual de importante para nosotros que la eficiencia. Además del azúcar, nuestros ingenios producen de forma conjunta aproximadamente 160.000 toneladas de melaza cada año. También hemos sido pioneros en la producción de pulpas secas y actualmente producimos alrededor de 215.000 toneladas de gránulos al año.

En 2018, Sucden ingresó en un proceso de certificación ISO 14001 (Sistema de Gestión Ambiental) para sus ingenios de remolacha azucarera. Hasta la fecha, el ingenio de Atmis-Sakhar ha alcanzado esta certificación y esperamos que los ingenios de Dobrinsky y Atmis Sakhar se certifiquen antes de 2020.

Los ingenios de Sucden juegan un papel importante en sus economías locales y emplean alrededor de 2000 personas.

Procesamiento de remolacha azucarera

Los ingenios de remolacha azucarera normalmente están cerca de las granjas donde se cultiva la remolacha. En el ingenio se limpian y rebanan las remolachas crudas y luego se someten a un proceso que extrae el azúcar por medio de difusión en agua, purificación, filtrado, evaporación y cristalización. Los subproductos disponibles incluyen suelo y piedras, alimento para animales, fertilizantes, melazas y biogás.